Empieza una estación triste para algunos, la favorita de otros.
Yo, a pesar de ser una mujer de otoño, he tardado años en cogerle el gusto, creo que coincide con la época en que empecé a hacer fotos.
Siempre había visto colores, pero verlos a través de la cámara me incitó a valorarlos de distinta manera. Me pasó lo mismo con las ramas desnudas de los árboles en invierno, que cobraron vida.
Algo así debieron de pensar nuestras tres mujeres cuando en un día de lluvia visitaron una tienda en el barrio para proveerse de chubasqueros y paraguas que les permitieran seguir paseando juntas bajo las inclemencias del tiempo.
22/10/2016
Madrid
Comunidad de Madrid
España

Soy PRIMAVERA!
ResponderEliminarMe temo que no, ni en tu hemisferio ni en el mío jejeje
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