Estos días de otoño (y de primavera) que lo mismo sale el sol, que llueve, que te asas de calor o andas helada.
En esos días es cuando nuestros bolsos dan de si todo su potencial que lo mismo sacamos un abanico, que una chaqueta, una pasmina, que una botella de agua, una tirita o una goma para recogernos el pelo. Luego dicen que somos exageradas, pero ¿y lo bien que les viene a los demás nuestra capacidad de previsión?
Y ya si juntamos los bolsos de varias, somos capaces de acampar . . .
29/04/2016
Ponte de Lima
Viana do Castelo
Portugal

No hay comentarios:
Publicar un comentario