No es que necesitemos mucha excusa para entablar conversación con otras mujeres, normalmente fluye, pero es cierto que con perros (y con niños) es más fácil, los pasos que nosotras no demos, ya se encargan ellos de darlos, incluso cuando no nos apetece. Pero no parece que fuera el caso, nada mejor que un paseo matutino por una playa tranquila y poco frecuentada para confraternizar con otras mujeres.
![]() |
| ¡Ven aquí, no te vayas ahora! |
25/08/2019
Praia pequena
Colares
Portugal
Y ya digo, que no es que necesitemos excusas, es curioso, de hecho, cuando vamos solas a la playa, que siempre terminamos por poner nuestra toalla cerca de la de otra persona que esté sola, si es otra mujer, mejor que mejor, porque ya sea explícita o tácitamente, "echamos un ojo" a las cosas de la otra, cuando nos vamos a bañar por turnos, y todo ello cruzando apenas una mirada, luego si se tercia, charlamos, o no, que hay días para todo.












