A las MUJERES siempre nos ha gustado reunirnos, en todas las épocas, en todas las edades.
Da igual si es alrededor de una mesa, o de un brasero, si estamos trabajando, o simplemente tomando algo, da igual si somos niñas o adultas, todas disfrutamos de la sororidad.
Pensad en cuantas labores tradicionales se han hecho siempre, con mujeres sentadas en círculo atendiendo su faena y charlando mientras tanto: Remendar redes, bordar, pelar flores de azafrán, tejer cestos, desgranar guisantes, coser, etc. Hay cientos de tareas que mantienen esa estructura.
Ahora que muchos de nuestros trabajos no se prestan a esas estructuras seguimos manteniendo las reuniones para tejer, compartir recetas, patrones, coser, e incluso tuppersex, la excusa es lo de menos, con tal de reunirnos alrededor de una taza, copa o vaso, y mirarnos de frente, y compartir sueños, experiencias, deseos, ideas, risas.
Nuestras niñas han sustituido la mesa por una caja de cartón y las tazas por una botella de agua, y como son jóvenes ni sillas necesitan.
![]() |
| "Pues yo el año que viene . . . " |
06/06/2015
Madrid
Comunidad de Madrid
España
¿Es sólo aprendizaje? ¿Es sólo repetir comportamientos que ven en los adultos? Yo creo que no, hay algo más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario