Estas cosas, de los trenes, los arroces pasados y los relojes biológicos siempre nos han hecho mucho daño a las mujeres. Siempre hay algún alma caritativa dispuesta a "sacarnos de nuestra ignorancia" y aportar luz a nuestra "sombría vida" y convencernos de las excelencias de otras formas de vida: parejas, trabajos, hijos, educación, alimentación, deporte, aficiones, el "tú lo que tienes que hacer . . ." que siempre me ha sacado de quicio.
En fin, hoy nuestras mujeres parecen a punto de tomar un tren importante, o una decisión crucial, mientras una parece recibir "asesoramiento telefónico" la otra parece esperar cabizbaja el veredicto. ¿Se subirán al tren?
27/08/2019
Estação do Oriente
Lisboa
Portugal
Yo hace tiempo que decidí, que no me voy a subir a cualquier tren, por temor a que sea el último, a fin de cuentas en las estaciones también se está muy bien, sólo se trata de escoger una confortable.

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