¿Qué habrá sido de los "descuideros" que aprovechaban mientras te embelesabas mirando cualquier puesto atractivo, para intentar acceder al contenido de tu mochila o bolsillo?
¿Qué habrá sido de todas esas personas que cada domingo sorprendían nuestras pupilas con sus puestos de coloridas mercancías, nuestros oídos con sus voces "A 6, a 6, a 6, dos por 10 Euros"
El Rastro fue durante muchas décadas un espacio fundamentalmente masculino, tanto vendedores como paseantes (compradores o no), pero en los últimos tiempos, muchas mujeres se abrieron camino tanto clientas como vendedoras, que todo va de la mano.
De los originarios artículos usados, se fue ampliando a un abanico de productos, muchos de ellos nuevos, por lo que siempre era fácil, pensar: "Necesito cualquier cosa el domingo subo al Rastro y lo miro"
Cualquier cosa = Bolsos de cuero, gafas de sol, ropa militar, camisetas de grupos, artesanías en madera, grabados, unas tijeras para la cocina, cintas de cassette, CD, juegos para Play, bombillas, un pelador que lo pela y rebana todo, libros, abanicos, souvenirs, minerales, una lámpara de cerámica, en fin podría hacer una lista enorme de todas las cosas que he comprado en el Rastro en los últimos 34 años, y me dejaría otro millar de cosas que también se vendían allí.
Volveremos, estoy segura de que si, pero nada será igual, muchas cosas habrán perdido su esencia por el camino, muchas personas ya no podrán rebuscar entre las mesas de objetos variopintos, porque simplemente ya no estarán entre nosotros, y eso de la "distancia social" es un término que ha llegado a nuestras vidas con afán de quedarse.
15/01/2017
El Rastro
Madrid
Comunidad de Madrid
España
Pero seguro que tú tienes un cargamento de hermosos y delicados juguetes de madera con los que sorprendernos cuando por fin podamos pasear frente a tu puesto.
Madrid, 1 de noviembre de 2020. Domingo de no rastro.

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